El protector solar se ha convertido en un básico diario, especialmente si hay niños. Sin embargo, no todas las cremas solares son iguales, y no siempre elegimos la mejor opción pensando en la salud a largo plazo.
Según un análisis reciente de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), muchas cremas solares del mercado contienen filtros controvertidos, perfumes innecesarios o ingredientes que pueden generar problemas cutáneos, especialmente en pieles sensibles y en niños. El artículo destaca la importancia de fijarse no solo en el SPF, sino también en la composición y en el tipo de filtros utilizados.

Algunos filtros químicos están en revisión por su posible impacto hormonal o medioambiental, y aunque estén permitidos, cada vez más expertos recomiendan reducir la exposición innecesaria, sobre todo en menores.
👉 La clave no es generar miedo, sino elegir mejor: menos ingredientes, fórmulas más limpias y protección real.
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Por la experiencia de mamá, mi recomendación es el uso de filtros minerales, y sí es posible que sean más difíciles de extender, pero prefiero eso a las dudas de los ingredientes.
